lunes, 26 de noviembre de 2007

La trama estocástica alcanza la excelencia del azar


El tramado estocástico o frecuencia modulada (FM) difiere de la trama tradicional (AM) en la forma como se ubican los puntos para lograr los niveles de grises, cubriendo o descubriendo áreas del papel con tinta. Por lo que, cuando se reduce el porcentaje de tinta lo que se hace es reducir el porcentaje de espacio ocupado por puntos de tinta. La variación de la distancia entre los puntos, manteniendo su tamaño constante, lo hace posible. Así, en una zona de altas luces, los puntos están más separados que en un área de sombras, donde los puntos se encuentran aglutinados.

Esta distribución variable y no fija, no gobernada por celdas, elimina el concepto de líneas por pulgada (lpi), ya que los micro puntos estocásticos son ubicados por el algoritmo de una manera aleatoria, sin ninguna alineación o ángulo, eliminando la roseta de la reproducción tradicional (AM). Y es que, la trama estocástica no tiene lineatura, es decir, los puntos de la trama no tienen ángulo.

Y, en este caso, al hablar de resolución, ésta suele coincidir con la resolución real. Así, si una filmadora con 2.400 ppp tiene realmente esa resolución de trama, salvo que se quiera usar más de un punto de impresión por cada punto de trama (2.400 ppp divididos entre 2, serían 1.200 ppp). Los puntos de estas tramas aleatorias suelen tener el menor tamaño posible, por lo que el punto de trama (cada uno de los puntos que forman la trama) y el punto de impresión (cada punto mínimo que es capaz de imprimir un aparato de impresión) suelen coincidir.

La aplicación de las tramas estocásticas es bastante reciente, sobre todo en lo que se refiere a impresión comercial. Las impresoras de inyección de tinta, cuyo bajo precio las ha hecho extremadamente populares, también suelen usar tramados estocásticos. Además, permite imprimir sin muaré, lo que facilita su uso en el caso de colores de alta fidelidad (hexacromías y similares), ya que elimina los problemas causados por la superposición de tramas.

martes, 13 de noviembre de 2007

¡A replegarse!

El plegado es una operación que se acostumbra a llevar a cabo después de la impresión y del corte, mediante una plegadora que va doblando la hoja hasta que forma una signatura. Y, a veces, lo que parece tan simple puede convertirse en parte de una sofisticada creatividad.

El plegado carta o paralelo se utiliza en operaciones de postimpresión, y consiste en dos o más pliegues paralelos, orientados en la misma dirección, y dejando dentro la parte central.

El plegado en acordeón se utiliza en operaciones de encuadernación y acabado, de dos o más pliegues paralelos con pliegues adyacentes en direcciones opuestas.

El plegado en zig-zag es un método adoptado por los formularios continuos para plegar la banda de papel, formando páginas sin perder la continuidad. Acostumbra a emplearse en papeles que se imprimen en continuo o en aquellos casos en que una hoja mayor debe incorporarse en una publicación debidamente plegada.

El pliegue de cuchilla o pliegue transversal se realiza en una signatura y se obtiene mediante la acción de una cuchilla que fuerza que pase el papel entre rodillos plegadores para completar el pliegue.

El pliegue de puerta o pliegue para extensión vertical es un conjunto de dos pliegues paralelos presentes en una página y perpendiculares al lomo del documento de forma que la página se puede abrir extendiéndose verticalmente como si se tratara de una doble puerta.

El pliegue de signatura es una serie de pliegues que se precisan en una hoja impresa de máquina para convertirla en una signatura o pliego doblado con la correcta secuencia de sus páginas.

El pliegue en ángulo recto es una forma de plegado que presenta un papel cuyo lomo es perpendicular al del pliegue anterior.

El pliegue en cuarto es un tipo de pliegue en el cual una hoja impresa por un lado se dobla primero verticalmente y después horizontalmente formando cuatro páginas.

El pliegue longitudinal se produce en una máquina de bobina, y se realiza en una plegadora colocada en línea y que consiste esencialmente en un pliegue único paralelo a la dirección de movimiento de la banda de papel que se obtiene al apoyar el material sobre una placa triangular denominada embudo.

miércoles, 31 de octubre de 2007

La encuadernación: del cartón y piel, a los relieves y esmaltes


Se llama encuadernación a la acción de juntar, unir, coser o pegar varios pliegos o cuadernos de texto y ponerles cubiertas. Fundamentalmente, las encuadernaciones tienen por objeto procurar la máxima conservación y un fácil manejo, sin olvidar la presentación artística.


Encuadernación, según sistema de unión

En la encuadernación a caballete, las hojas se unen formando cuadernillos que se grapan o cosen en el lomo formado por el pliegue central. Es un sistema muy resistente y de gran calidad que da un acabado profesional a los documentos.

La encuadernación encolada o a la americana es un tipo de encuadernación en la que las hojas se alzan en orden y se encolan por el lomo donde después se adhiere una cubierta. La cola mantiene unidas las páginas y la cubierta. Después de la encuadernación, los tres bordes no encolados se recortan. Muy similar es la encuadernación con adhesivo, en la cual se cortan las hojas por el lomo, y se mantienen unidas gracias a la aplicación de adhesivo en esa zona.

La encuadernación de plástico es una forma de encuadernación mecánica que utiliza tiras de plástico, peines o canutillos en lugar del característico cosido. En este tipo de encuadernación barata y que se usa mucho en cuadernos y manuales de uso intenso pero breve, se conjuntan las páginas por medio de un elemento plástico circular con aspecto de peine cuyas púas entran en taladros previamente realizados en el borde interior del papel.


Encuadernación, según apertura

En la encuadernación flexible, cada uno de los tipos de encuadernación, cuyo lomo es normalmente de adhesivo, permiten una abertura notable en cualquier punto de la publicación, siendo el lomo el que se flexibiliza.

La encuadernación de abertura plana es aquel tipo de encuadernación cuyo lomo permite una abertura total de las páginas, quedando el documento abierto totalmente por cualquiera de esos puntos. Éste es el caso de la encuadernación con espiral o con canutillo.


Encuadernación, según tapas y lomo

La encuadernación con tapa blanda o en rústica es un tipo de encuadernación cuyas portadas acostumbran a ser de cartulina flexible y continuando el mismo material en la parte del lomo. Y la encuadernación fresada es un tipo de encuadernación, normalmente rústica, que mejora la solidez del lomo creando pequeñas muescas donde puede penetrar la cola para fijar mejor las hojas por el lomo.

El encuadernado con tapa dura es una expresión que se utiliza para describir un libro que ha sido encuadernado con tapa montada o dura, y mediante el proceso clásico de cosido y tapa rígida. Puede también denominarse encuadernación de lujo. Y la encuadernación al cuarto es un método de encuadernación en tapa dura en la cual se emplean dos materiales diferentes, uno para las cubiertas frontal y posterior y otro para el lomo de un libro. Por ejemplo, tejido piel en el lomo, y cartón o cartulina en la parte frontal y posterior. La encuadernación en tela es una encuadernación de tapa dura que, en este caso, incluye material tejido.

La encuadernación a media piel es un estilo de encuadernación en la cual la cobertura de las cubiertas está sólo mejorada en una parte mediante un material de piel o imitación. Por su parte, la encuadernación entera es un estilo de encuadernación en la cual el material de las tapas es de una sola pieza, toda ella del mismo material.

Y existe una operación de encuadernación, llamada de a dos, en la que se cosen o se encolan los lomos en bloques de dos unidades, incluyendo la colocación de las cubiertas dobles para cortar después por el centro y disponer de libros individuales. De esta forma, especialmente cuando el formato es pequeño, se obtiene una doble producción con las mismas operaciones.